Mariano es un hombre de treinta y ocho años que gran parte de su día libre lo dedica a ir al gimnasio a entrenar ya que trabaja como seguridad en el metro de Barcelona y tiene que estar en formar para afrontar cualquier situación de riesgo con garantías y gracias a que se cuida es uno de los que más años lleva trabajando así que recibe un buen sueldo a final de mes que le permite conectarse a las webcams porno en directo siempre que quiere para hacerse una buena paja viendo a jovencitas desnudas conectadas a las webcams porno en directo que terminan llegando al orgasmo metiéndose un consolador por el coño. Pero lo que realmente le apetece hoy a Mariano es follar con alguna madura con el culo grande así que después de darse una ducha se va a sentar en el sofá y se va a poner a mirar mujeres que tenga en el whatsapp y se va a poner a hablar con Teresa, una divorciada de cuarenta años con la que folló hace ya unos cuantos meses y como es facilona no ha dudado en volver a hablar con ella para tirarle un poco la caña y convencerla de que esta noche se venga a su casa a cenar donde Mariano le va a cocinar una buena pizza casera con la masa fina antes de que terminen besándose apasionadamente en el sofá del salón antes de acabar follando en la cama de matrimonio donde duerme Mariano.